Melodía de un nuevo despertar
Un día creciste y el tiempo voló tan deprisa, que no me di cuenta de este tierno porvenir.
Antes un deslumbrante capullo inocente, hoy una hermosa flor con sueños por cumplir,
como una crisálida cuando se rompe mostrando una nueva piel,
pues sin proceso no hay transformación y tu metamorfosis es sublime.
Tu infancia ha quedado atrás, dejando un sendero de gratos recuerdos y aprendizaje.
Pero tu sonrisa aún guarda la pureza de la niñez y abraza con fuerza la promesa de una mujer.
Eres perfectamente imperfecta, única a mi parecer, un alma libre que jamás teme ser como es.
Hoy recibes una primavera más de crecimiento, nuevas etapas y madurez.
Ahora una encantadora mariposa, lista para mostrar sus propios colores al mundo,
con alas imponentes para escribir su propia historia y crear memorias,
un nuevo camino por recorrer y aunque a veces puede ser duro, puedes con todo;
porque eres tan fuerte como un roble y provienes de una familia guerrera.
Recuerda que los pasos pequeños también llevan a grandes metas, confía en ti,
eres una luz que llena nuestro arcoíris e ilumina el cielo con un bello resplandor,
disfruta cada día, vive cada momento con intensidad y florece a tu ritmo.
Hoy tu nombre suena a melodía y vuelo, con la brisa de un futuro brillante;
así que con amor te doy la bienvenida a este nuevo capítulo,
para celebrar un año más de vida, brindar por ti y festejar esta inédita experiencia.
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