Tu recuerdo

Hoy llegué y no te vi, entonces el vacío de pecho me recordó que ya no te tengo. Miré el calendario para solo rememorar los días que ya no estamos juntos. Tu fantasma me persigue en mi memoria y en las noches difíciles veo tu rostro solo para recibir el golpe de que ya no estarás más.

Tal vez algún día duela menos o simplemente termine olvidando los momentos compartidos; sin embargo, tu recuerdo siempre estará en mi núcleo como una herida que solo cicatrizo y llevo conmigo, porque en el fondo mi alma te anhela e intentará buscarte, aunque no te encuentre.

Todos dicen que debo superarte y tienen razón, pero ¿Cómo le digo al corazón que te deje ir si no manejo las llaves de su reino? ¿Cómo le digo a la mente que sane esa herida, que no duela, que ni te añore? Pero simplemente a veces no se controla lo que se siente y no significa que esté mal.

A veces es mejor dejar que la tristeza fluya, que el alma se desahogue y la mente reflexione solo para entender que en algún punto lo tuve todo, pero no lo supe valorar. Más de los errores se aprende, o eso espero. Así que toca seguir adelante y vivir con ello porque hay personas que dejan una huella tan profunda que es imposible borrar su reminiscencia.



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